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Todo empezó con una pregunta en la barra de un bar: «¿por qué la carta de un sitio tan bonito se anuncia con un papel arrugado pegado con celo?».
Somos Roland y Juan, y EcoQR nació en Valencia mezclando dos mundos que, en teoría, no tenían nada que ver: la hostelería digital y la cerámica artesanal. Esta es la historia de cómo llegamos hasta aquí.
Un problema en la barra de un bar
Cuando empezamos a trabajar con cartas digitales en ecoqr.app, veíamos una y otra vez la misma escena: restaurantes preciosos, con una decoración cuidada al milímetro… y un código QR impreso en un folio plastificado o en una pegatina que se despegaba a las dos semanas.
El contraste era evidente. La carta digital funcionaba (los clientes escaneaban, se actualizaban los precios, se traducía a otros idiomas), pero el soporte afeaba la mesa. Y no había nada en el mercado que resolviera eso con elegancia.
De digitalizar cartas a tocar el barro
Juan llevaba años trabajando el barro. Un día, casi en broma, lo dijimos en voz alta: «¿y si el QR va grabado en un plato?». La idea parecía sencilla, pero tenía mucho sentido: la cerámica es duradera, higiénica, se limpia como cualquier plato y, bien hecha, es bonita.
Hicimos las primeras pruebas en el taller: grabado a mano, esmaltado y doble cocción a 900 °C. El primer prototipo salió torcido, con el QR demasiado pequeño para escanear. El segundo, ya funcionaba.
El primer QR grabado (y las primeras piezas rotas)
No todo fue bonito. Descubrimos que no todos los esmaltes se comportan igual en el horno, que un logo con demasiados detalles se pierde al grabar y que un QR necesita un contraste mínimo para escanearse bien desde cualquier móvil. Cada error nos enseñó algo que hoy aplicamos a cada pieza.
Hoy: un taller con alma digital
Actualmente fabricamos marcadores de mesa y piezas de cerámica personalizadas para restaurantes, bares, hoteles y coctelerías de toda España. Cada pieza se graba, se esmalta y se cuece a mano en nuestro taller de Valencia, y cada QR apunta a la carta digital del negocio, que puede actualizarse cuando quiera sin tocar la cerámica.
Lo que viene
Seguimos investigando esmaltes, formas y formatos nuevos. Y seguimos creyendo lo mismo que el primer día: la tecnología también puede ser bonita, y una mesa bien cuidada se nota en cada detalle.
¿Lo quieres en tu mesa?
Cerámica artesanal con tu logo y tu QR grabados. Hecha a mano en Valencia.
